¿Pondrías en tu lapida el número de followers que tenías? – deGerencia.com
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¿Pondrías en tu lapida el número de followers que tenías?

“Los líderes no crean seguidores, crean más líderes” dice Tom Peters.

Hemos pasado lo que hemos pasado. Estamos pasando lo que estamos pasando. Y nos seguimos preocupando más por lo que ha conseguido la influencer tal , cómo ha conseguido la otra ir a tal empresa o si me tengo que poner en bragas y sujetador para conseguir que los demás me hagan caso.

¿En qué sociedad estamos?

En una sociedad en la que creemos que en vez de un Epitacio en la lapida en la que diga: “Hice lo que quise y lo disfruté como me dejaron“, querremos poner el número de seguidores que hemos conseguido tener al final de nuestros días.

Y todo porque NO CONFIAMOS EN NOSOTROS MISMOS.

Pensamos que porque tenga más seguidores, seremos más conocidos. Pensamos que por tener más seguidores que la competencia, la gente se creerá que tenemos valor, que somos interesante, “cool”, que somos más molones que ellos. Pensamos que porque salgamos en ropa interior o una foto con el coche de nuestro amigo, la gente verá que tenemos una vida chula, creativa, diferente y empezarán a seguirnos.

Este juego de la vida es un juego a largo plazo. Pero pensamos que si no llegamos a alcanzar la fama de la vecina o superamos en seguidores a la competencia, nuestro futuro será para siempre negro.

El largo plazo es la vida entera, no este momento de verano que ahora todos muestran cuerpos y felicidad. El largo plazo es superar los obstáculos que te pone la vida y no el número de seguidores que tienes. Porque muchas de esas personas, ante una primera caída, se rendirán. Y lo que se trata es de seguir siendo uno mismo, pase lo que pase, digan lo que digan los demás.

Cuando nos vayamos al piso de “allá arriba”, no nos llevaremos absolutamente nada de lo que hemos conseguido aquí. Ni nos iremos con nuestro coche con el que nos hemos fotos, ni con el “gurú” que nos hemos encontrado por la calle y la hemos subido para que vean con quien nos relacionamos .

Vivimos en una exposición hacia el exterior. Queremos que los demás crean que somos mejores que los demás. Que nuestra vida es mejor que los demás. Que tenemos mejores amigos que los demás. Que nuestros contactos son importantes.

Y lo único que hace el querer que los demás vean que somos “cool” y que molamos mazo, como diría Camilo sesto, es que nos hace más pequeño.

Nos empequeñecemos nosotros mismos, porque pensamos que nunca podremos llegar a ese nivel. Que el tamaño importa y cuánto más grande mejor.

¡¡QUÉ CONFUNDIMOS ESTAMOS!!.

En este mundo lo único que importa es como hagamos sentir a los demás. Como se sientan nuestros clientes con nosotros. Como disfruten nuestros amigos en los buenos momentos y se sientan cuidados y escuchados en los malos. Como nuestra familia se siente cuando nos necesitan y los momentos que pasamos juntos.

Por compararnos con los demás, creemos que los demás son más que nosotros. Cuando realmente si tuviéramos un poco de pensamiento critico, veríamos que no todo es oro lo que reluce.

Hace unos días leía una reflexión que viene al pelo, que decía algo así como ” Todo hombre es sincero a solas, en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía, así que. El reto consiste en no traicionar nuestra esencia, sin aislarnos y al mismo tiempo sin ser anulados por la masa“.

Ahora todas las fotos son de lo bien que estamos pasándolo de vacaciones, que estamos siendo felices y no paran de llegarme mensajes de mira lo que ha hecho la otra persona que esta de vacaciones, mira que no ha dicho nada , mira no sé qué..

¿Quieres un consejo?

El tamaño no importa. Importa lo que impactes en los demás. Lo que les hagas sentir, cómo les apoyas en todo momento, que sepan que eres de verdad y no lo que aparentas ser. Pero aún así por un oido nos entra, queremos el número de seguidores, para que los demás crean que somos famosos, buenos y marcamos tendencia.

La tendencia la marca los hechos, nunca las imágenes. La tendencia la marca la acción de corazón, de verdad, no los likes.

Durante este periodo que llaman vida, nos tenemos que sonrisas, abrazos, miradas cómplices y haber dejado un poco mejor el mundo de lo que estaba cuando lo encontramos.

¿Lo demás? ES PURO POSTUREO, PURA INCOHERENCIA.

¿O que crees que cabrá si te incineran? Solo tú, pues ya esta. Solo sé tú mismo y eso , en estos momentos, es el mejor regalo que puedes dar a los demás.



  • Ver original en Principios de un Comienzo
  • Publicado el lunes julio 13, 2020


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