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Cómo desarrollar la inteligencia emocional frente al COVID-19

El coronavirus y estos tiempos de incertidumbre nos han afectado a todos de manera distinta, algunos están nerviosos, estresados, ansiosos o deprimidos, por lo que es importante gestionar bien nuestras emociones y mantener la calma. Una herramienta clave para lograrlo es la inteligencia emocional.

De acuerdo con la destacada Psiquiatra Española, la Dra. Marian Rojas Estapé, la inteligencia emocional es la capacidad de expresar y conocer los sentimientos, tomar conciencia de ellos y acercarnos a las emociones de los demás. Es saber gestionar los conflictos y las contrariedades del día en día. Es gozar de una empatía hacia los que nos rodean generando un ambiente positivo a nuestro alrededor.

La inteligencia emocional nos ayuda a perseverar a pesar de las dificultades y es capaz de regular nuestros estados de ánimo. Si logramos unir las emociones con la inteligencia en una misma dirección alcanzamos una paz y equilibrio interior importantes. Aprendemos a balancear la cabeza y el corazón, las ideas y las emociones. Si alguien domina este aspecto de la vida, llegará más lejos en su vida profesional, personal y familiar.

¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional en tiempos de crisis?

La respuesta la podemos encontrar en el libro Inteligencia Emocional 2.0, de Travis Bradberry y Jean Greaves, donde se presentan varias estrategias para crecer en las cuatro habilidades de la inteligencia emocional, las cuales están divididas en 2 grupos: competencias personales y competencias sociales.

La autoconciencia y cómo usarla a nuestro favor

La autoconciencia es la habilidad de identificar, sentir y entender nuestras emociones. Es conocer nuestra esencia y entender el por qué hacemos las cosas. Para tener un alto nivel de autoconciencia debemos resistir emociones que nos hacen sentir incómodos.

La mejor forma de entender nuestras emociones es analizar de dónde vienen y por qué aparecen, ya que las emociones tienen un origen y un propósito. Una estrategia de gran utilidad es averiguar qué y quien nos saca de nuestras casillas. Todos tenemos un punto flaco, débil o vulnerable y cuando nos lo tocan, nos irritamos y enojamos. Hay que identificar a las personas y las situaciones específicas que desencadenan esas emociones, para que no nos tomen por sorpresa y de esa forma será más fácil controlar nuestras reacciones.

Gestión de las emociones

El manejo de las emociones es lo que nos permite elegir activamente lo que decimos y hacemos. Cuando se tiene un manejo adecuado de los sentimientos, se pueden poner a un lado antes de tomar una decisión, haciendo una pausa y evaluando las diferentes opciones, o incluso esperar una mejor oportunidad.

Para responder mejor a nuestras emociones, algunas estrategias recomendadas son:

Controlar la atención en las posibilidades, no en las limitaciones.
Aprender una lección valiosa de todas las personas que conocemos.
Incluir en la agenda momentos para cargar las pilas.

La conciencia social y por qué debe desarrollarse

La conciencia social es la habilidad para identificar las emociones en otras personas. Ayuda a entender qué están experimentando otros y cómo tener una mejor relación con ellos.

Es importante saber qué los motiva, qué los inspira y qué les preocupa, cómo los afecta lo que pasa a su alrededor, para comprender mejor las necesidades y sentimientos de los demás.

Algunas estrategias que ayudan a captar esas señales son:

Observar el lenguaje corporal de los demás.
Practicar el arte de escuchar.
Captar el estado de ánimo del lugar donde nos encontramos.
Las relaciones sociales y cómo conducirlas de forma inteligente

Esta es una habilidad fundamental ya que las relaciones constituyen una parte esencial y satisfactoria en nuestra vida, sin embargo, cultivar una relación requiere tiempo, esfuerzo y conocimiento. El conocimiento es inteligencia emocional.

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Algunas estrategias que ayudan a trabajar en lo que es más importante para que las relaciones funcionen son:

Mostrarse abierto y curioso
Acordarse de las pequeñas cosas que son relevantes para los otros
Generar confianza y practicar una política de “puertas abiertas”

Si nos ejercitamos en estas sencillas estrategias durante la pandemia, cuando regresemos a la “nueva normalidad” nos daremos cuenta que habremos elevado nuestro nivel de inteligencia emocional y será más fácil desarrollar una vida personal y profesional feliz, saludable y productiva.



  • Ver original en Alto Nivel
  • Publicado el miércoles noviembre 11, 2020


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