Mientras esperas, no olvides que te estás muriendo.. - deGerencia.com
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Mientras esperas, no olvides que te estás muriendo..

“Prohibido sentarse a esperar que suceda”

Odiamos esperar pero sin embargo, es lo único que sabemos hacer.

Desde pequeños, nuestra vida se basa en la espera.

Esperamos a que el profesor nos diga cuando empezar el examen.

Esperamos a que nuestros padres nos digan cuando irnos a la piscina después de comer.

Esperamos a que esa persona que tanto nos gusta, se de cuenta y dé ella el paso, porque nosotros no lo daremos ni hartos de vino.

Esperamos que la empresa con la que hemos hecho una entrevista nos llame.

Esperamos a que otra persona se de cuenta y nos deje, porque nosotros no tenemos los huevos suficientes para hacerlo.

Esperamos a que nos toque la primitiva para hacer lo que siempre hemos querido hacer y no aguantar al mamarracho de nuestro jefe.

Esperamos a que el Gobierno diga si hay subvenciones o no para hacer realidad nuestro sueño, obviando que existe algo que se llama creatividad y que TODOS tenemos dentro de nosotros.

Nos quejamos de las frecuencias del autobús que cogemos siempre, pero no nos quejamos de que tenemos la oportunidad de nuestra vida de ser felices delante de nuestros morros y no damos un puto mísero paso.

Somos incoherentes. Vivimos en una sociedad en la que queremos todo para antes de ayer, como el éxito, el amor, la fama y lo único que hacemos es esperar.

Esperar a que venga la fama, que no el éxito y el impacto en la vida de los demás, a través de hacer lo mismo que los demás o solo con el pensamiento positivo.

Esperar que venga el amor a nosotros mientras nos morimos de vergüenza por simplemente decirle a esa chica que nos tiene locos, que está muy guapa hoy.

Esperar a que no tengamos que cerrar la empresa que nos ha costado años construirla , pero eso si no hace nada diferente a lo que hemos estado haciendo para mantenerla con vida.

Somos una sociedad que estamos siempre quejándonos de las cifras del paro, de las cifras de contagios, de las cifras de turistas que han venido a España como los que no han venido. Aunque tengamos 30 años, parecemos unos abuelos cascarrabias que acaban de jubilarse y no saben qué hacer con su vida de hoy en adelante.

Mientras estamos esperando, nos estamos muriendo.

Y pensarás que soy un negativo o un exagerado. Habrá gente en el mundo y quizá leyendo este artículo, que se lo hayan diagnosticado que tienen un cáncer o una enfermedad irreversible. Pero otros, aunque no tengan “fecha de caducidad” conocida, acabaremos yendo para el otro barrio , más tarde que pronto, pero todos acabaremos yendo para allá.

Y mientras, seguiremos esperando a que la vida nos devuelva a base de bienes y deseos cumplidos todo lo que hemos pasado por ella, a qué esa chica se de cuenta de cómo somos y el amor que sentimos por ella o darnos la oportunidad de sentir que sería todos los días ir a disfrutar de nuestra pasión, en forma de trabajo de 8 horas.

¿Sabes a qué estás esperando siempre?

A que te den una versión autentica de ti mismo, pero sin esfuerzo, sin posibles perdidas de amigos, ni dudas, ni lamentos. Cuando lo que estás esperando, es lo mismo que la gente que tienes esperando en la parada del bus, una definición de felicidad homogénea para todos.

A eso esperamos. Esperamos a que venga alguien y nos enseñe quiénes somos, cómo pensamos y por supuesto , con todo ello, alcanzar el “orgasmo”, la felicidad.

No esperas un trabajo, no estás esperando a qué te vean como eres o al éxito en las redes sociales “copiando” lo que hacen los demás.

TE ESTÁS ESPERANDO A TI MISMO.

Y eso no llegará hasta que TÚ te levantes de la “parada del bus” y empieces a caminar hacia a ti.

No estás esperando al amor de tu vida, estás esperando al amor que crees que te llevará a tu felicidad.

No estás esperando al trabajo de tus sueños, estás esperando al trabajo que crees que te llevará al éxito.

Pero eso que esperas, ¿Es realmente lo que tú quieres o lo que crees que tú quieres? Seguramente no estás esperando algo que tú quieras de verdad, estás esperando algo que te han dicho que debes querer. Y mientras “Tu YO autentico” lo tienes abandonado esperando a que vayas a por él y te diga al oído, “Cuando eres tú mismo, las cosas no tienes que esperarlas, vas tú a por ellas..”

Hazte la pregunta y se sincero contigo mismo, porque recuerda, mientras esperas a qué ocurra, te estás muriendo.

La forma en la que te ganas la vida, las relaciones que tienes, son una consecuencia de quién eres, de lo que haces y no dejas de hacer.

Tu ” felicidad genuina” es una consecuencia de no haber esperado nada sino haber ido a por ello, siempre siendo uno mismo, no una copia de lo que los demás desean para ti.

Sigue esperando si quieres al autobús que crees que lleva tu felicidad, la felicidad que dicen que debes sentir. Todo es muy respetable. Pero no te quejes por la tardanza de las frecuencias en su recorrido. Eso si, no olvides, que ese autobús, nunca lo conducirás, lo llevarán otros y que todos nos estamos muriendo.

Pero si quieres conducir tu propio autobús, que lleva en el frontal “Línea; De tu vida a tu felicidad”. Deja de esperar y ponte en marcha , porque no olvides que todos nos estamos muriendo.



  • Ver original en Principios de un Comienzo
  • Publicado el jueves agosto 27, 2020


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