"Si gana Le Pen, los mercados podrían destruir el euro en 48 horas" - deGerencia.com
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«Si gana Le Pen, los mercados podrían destruir el euro en 48 horas»

«Sería un escenario financiero altamente explosivo», augura el director del Instituto Jackes Delors de Berlín, el economista Henrik Enderlein. El también profeso advierte que si gana Le Pen en Francia este domingo, las primera consecuencia sería «una gran fuga de capital, no solamente de Francia, sino también de Italia, España y Grecia». «Estaríamos de nuevo en medio de la crisis del euro de hace años», dice, «porque en la zona euro es decisiva la confianza de la gente en que la moneda común tiene futuro en la moneda común».

«Imagine por un momento que tiene usted una cuenta con 30.000 euros en Francia», sugiere como ejemplo, «si gana Le Pen usted querría cuanto antes sacar ese dinero y trasladarlo a otro país, como Alemania, pero igual que usted querría hacerlo mucha gente y los bancos quedarían en estado crítico. Al final Le Pen no necesitaría molestarse en terminar con el euro, lo harían los mercados antes», advierte, «en el mismo momento en que se ponga el euro en cuestión, su continuidad, habrá comenzado su destrucción».

Enderlein predice también en una entrevista publicada por Der Spiegel que la victoria de Le Pen conllevaría la vuelta a situaciones críticas para los países de la periferia sur, con la diferencia de que en esta ocasión el rescate no sería posible. «Un rescate sin Francia no es viable», calcula, por lo que el fondo de rescate no sería operativo.

No es la primera vez que Enderlein realiza este tipo de augurios. En noviembre de 2014, cuando Emmanuel Macron, entonces ministro de Finanzas de Francia, presentaba junto con su homólogo alemán Sigmar Gabriel un documento sobre los riesgos financieros europeos, Enderlein apareció en la foto como uno de sus redactores. En el actual catálogo de escenarios posibles aparece ahora una victoria de Macron y, en ese caso, tampoco considera el experto que podamos dar la batalla por ganada. «Macron tendría que obtener grandes éxitos económicos o de lo contrario volveríamos a estar en la misma encrucijada dentro de pocos años».

En ese caso, Enderlein coincide con otros expertos en que el futuro de la Unión Europea sufriría igualmente un proceso de transformación profundo y no exento de grandes riesgos, teniendo en cuenta el peso de Le Pen en la oposición que sin duda condicionará el futuro de la Unión. De entrada quedaría descartado el horizonte de integración máxima durante las dos próximas décadas y sería sensato contar con ascensos como el de Le Pen en otros países europeos.

En los próximos meses se va a debatir intensamente sobre el futuro de Europa en distintos escenarios políticos y civiles. El futuro más ambicioso para Europa es el de avanzar hacia la unión económica, como fase previa a la política. Este escenario implicaría concluir la unión bancaria, establecer un fondo de garantía de depósitos único y acometer la unión de los mercados financieros. Desde el punto de vista macroeconómico habría que avanzar hacia un Ministerio de Economía y Finanzas único, un tesoro público con capacidad de emisión de deuda europea, un fondo de empleo europeo y un potente mecanismo de estabilidad financiera.

Dos velocidades
Este planteamiento de más Europa, hoy en día, sólo es defendido por algunos países como Francia, España, Italia o Portugal. Alemania no lo contempla a medio plazo, consciente de las grandes diferencias entre los países socios, tanto en la voluntad de integración y estructura económica, como en la disciplina y compromiso en el cumplimiento de los objetivos de déficit y deuda pública. El gobierno alemán, al menos por el momento condiciona cualquier planteamiento que implique mutualización de riesgos y pérdidas a la existencia previa de compromisos y mecanismos que garanticen el cumplimiento de las reglas de juego y los objetivos mercados. A medio plazo solo queda el escenario de una Europa a dos velocidades, pero ni siquiera en ese escenario hay consenso.

Una alternativa defendida por algunos políticos y académicos alemanes es la configuración de un grupo de países de primera velocidad compuesto por Alemania y los países nórdicos, y una segunda velocidad por el resto. Este esquema resulta inaceptable para el resto de socios, como España. Y en caso de parálisis, sin completar la unión bancaria y financiera y sin un tesoro público que garantice la estabilidad de la deuda, Europa parece abocada a una próxima crisis financiera.

Aún en el más optimista de los escenarios, los líderes europeos tienen un plazo máximo de dos años para buscar una solución, el plazo que da el BCE para normalizar su política monetaria. Y los expertos coinciden en que esa solución pasa necesariamente por una unión política que permita controlar los presupuestos populistas de algunos de sus países miembros. El presidente del BCE, Mario Draghi, trata de distanciarse, sin embargo, de discursos tan catastrofistas y ha recordado en sus últimas comparecencias que el euro ha aguantado en escenarios tan críticos como el Brexit con mucha más fuerza que la que predecían todos los expertos…



  • Ver original en Diario ABC
  • Publicado el domingo mayo 7, 2017


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