Nueve cosas que a tu jefe le encantaría que supieras - deGerencia.com
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Nueve cosas que a tu jefe le encantaría que supieras

Si formas parte de la plantilla base de una empresa puede ser difícil saber qué ronda por la cabeza de tus superiores. A veces da la sensación de que toman decisiones con el único propósito de incordiar a los empleados de niveles más bajos de la empresa, e incluso de que son incapaces de intuir las preocupaciones de sus trabajadores. Pueden imponer reglas absurdas y carentes de lógica, y algunos parecen estar esperando a la mínima de cambio para buscarte las vueltas.

Muchas veces uno se pregunta qué ocurre en sus despachos, pero a poco que analicemos fríamente las cosas nos daremos cuenta de que nuestros superiores (¡y hasta el jefe!) también son humanos y están desempeñando un trabajo. No nos vamos a engañar: tan difícil como racionalizar o encontrar la lógica detrás de algunas de sus decisiones es empatizar con los que las toman. Intentarlo, aun así, puede solucionarnos más de una duda de las que rozan lo existencial para muchos trabajadores.

¿Qué cosas le gustaría a un jefe que entendieran mejor sus empleados? Aquí va una lista de ellas con las que, si no le detestas, puedes empatizar para darte cuenta de que su día a día a veces no es el camino de rosas que muchos nos queremos imaginar.

1.Yo también tengo un jefe

Tú tienes un jefe, y tu jefe tiene a su vez un jefe. ¿Qué quiere decir esto? Que muchos de los problemas y sentimientos negativos que puedas tener hacia tu superior, los tiene él hacia el suyo. Todos forman parte de la cadena y ni siquiera el máximo responsable de una empresa u organización se libra, ya que hasta esa figura está sujeta a los accionistas y debe responder ante ellos con resultados y explicaciones.

2. Ser honesto hace mucho
Si puedes resolver un problema, genial. Y si no (y aunque a veces esto sea complicado), no hagas como que lo tienes controlado – díselo sin titubeos a tu jefe para que pueda pensar en un plan B y llevar a cabo la tarea. A veces un contratiempo como este puede mandar un planning entero a freír espárragos, y entonces tu jefe tendrá motivos de verdad para no estar contento con tu trabajo. No tengas miedo, es sano y deseable aprender a decir que no cuando no sabemos hacer algo (y aprender por el camino).

3. Planificar es complicado
En algunos sectores y lugares de trabajo, el calendario de los trabajadores puede ser una pesadilla. Si alguna vez has trabajado en un restaurante, por ejemplo, te puedes hacer una idea de los malabarismos que hay que hacer a veces para programar horarios. Muchos empleados tienen familia, cursos y otros trabajos de los que encargarse, y pedir un día libre a última hora no es tan fácil como poner a otra persona en tu lugar.

4. Las nueve no quiere decir las nueve y diez
Hay trabajos que permiten una entrada o salida flexibles a la hora de acudir al puesto de trabajo, Otros no, y si tu jefe necesita que estés a una hora determinada, significa que tienes que estar a esa hora… no 10 o 15 minutos tarde. Se puede entender que no vas a aparecer, por el motivo que fuere, y tener a otros compañeros intentando cubrir tus tareas además de las suyas. Todos llegamos algo tarde de vez en cuando (un problema de transporte es difícil de sortear), ¡pero hacer de ello una costumbre es poner en bandeja de plata un expediente!

5. Si vas a dejar el puesto, házselo saber
Se dejan trabajos continuamente y esto no es nada exclusivo de ningún sector, pero si la norma de las dos semanas existe es por algo: para permitir a ambas partes, al empleado y a la empresa contratante, tener algo de tiempo para cubrirse las espaldas. Sí, muchas empresas despiden a sus trabajadores con ligereza y muchas veces sin mucho aviso (por lo que esta norma debe funcionar en ambas direcciones), pero si tienes buena relación con tus jefes o simplemente no quieres derribar puentes al despedirte de la empresa, avísales con antelación para que te puedan reemplazar a tiempo.

6. Tampoco quieren pasar sus vacaciones en la oficina
Sí, quedarse hasta tarde, hacer fines de semana o festivos es un suplicio. Nadie quiere estar ahí y seguramente tampoco tus superiores. Pero el mundo no se para porque sea festivo o domingo. Alguien tiene que trabajar y alguien tiene que tomar las riendas… aunque si se da el caso de que tus superiores se lo toman a la ligera y eres el único haciendo horas extra, tienes derecho a no estar contento. Al fin y al cabo, eres trabajador de la empresa y deben dar ejemplo.

7. Tu jefe no va a por ti
La dirección de la empresa no está empeñada en que fracases. No están tendiendo trampas ni poniendo minas para que camines sobre ellas. Tampoco vamos a decir que la relación empleado-jefe sea siempre una maravilla (ojalá), y seguro que hay casos y casos, pero lo que es seguro es que la paranoia no ayuda. Como normal general, un jefe busca que sus empleados sean buenos en su trabajo, ya que al final será él quien tendrá que defender unos resultados.

8. Es tu jefe, no tu amigo
¿Sabes cuando un profesor o un padre intenta ser «enrollado» y se crean situaciones raras? Pues es igual en el trabajo: no es que sea malo tener una buena relación con tus superiores, al contrario, pero hay líneas que deben estar bien definidas y que por el funcionamiento correcto de la empresa conviene respetar. No hay ninguna necesidad de dar detalles sobre la cantidad de copas que bebiste la noche anterior… ¡o de que te los den a ti! Y lo mismo ocurre con pedir un favor o un adelanto… ¿Puedes hacerlo? Desde luego, pero si tienes un gasto puntual que cubrir y no llegas a fin de mes, mejor solicitar un microcrédito.

9. Saben que de vez en cuando no eres productivo
Y no pasa nada. No hay que ser un genio para comprobar cuándo una persona está perdiendo el tiempo con el móvil o Internet, y aunque creas que tus miradas furtivas a la pantalla del smartphone pasan desapercibidas y que tu historial de Internet, limpio como una patena, no levanta sospechas, se nota. De verdad. Si tu jefe es comprensivo y no te pasas de la raya, no debería suponer un problema grave…



  • Ver original en Diario ABC
  • Publicado el jueves marzo 9, 2017


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