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La banca española sube las comisiones aunque sigue facturando menos que la europea

La banca española ha comenzado a exprimir el cobro de comisiones para compensar el menor margen de negocio que deja el crédito en el actual escenario de bajos tipos de interés. Las entidades que operan en España facturaron el año pasado en tasas 11.751 millones de euros, un 6,2% más que en 2016. Esa cuantía supone el 25% de los ingresos totales del sector, por debajo del peso que las comisiones supone para la gran banca europea. En el caso de los bancos italianos, franceses y alemanes representan hasta el 35% de la facturación, lo que evidencia que las entidades españolas tienen aún margen para elevar ese peso.

En solo cuatro ejercicios, desde 2013, las comisiones bancarias han pasado de suponer el 19,6% del margen bruto de las entidades al 25,1%, lo que supone un incremento de 5,5 puntos porcentuales. Esto se debe tanto a un incremento de los ingresos por comisiones, que en ese tiempo han crecido un 7,5%, como a una caída en ese mismo periodo del margen de intereses del 13,4% y de los resultados por compraventa de renta fija del 34%.

Esto evidencia que en esos cuatro años han sido los ingresos por comisiones los que han amortiguado la caída de la facturación total de la banca española. El Euribor en tasas negativas –sigue en el -0,19%– ha abaratado el crédito y por tanto el margen de intereses del sector. Para tratar de compensar esa caída de la facturación básica, las entidades empezaron por recortar primero la remuneración de los depósitos y luego los costes operativos con el cierre de oficinas y los despidos masivos de empleados.

Al ser insuficiente han comenzado también a cobrar más comisiones por servicios que antes no cobraban, como los ingresos en ventanilla, o que no repercutían directamente, como las retiradas de efectivo en cajeros automáticos, y han explotado la comercialización de productos que conlleva mayores ingresos por comisiones, como fondos de inversión, planes de pensiones y seguros, entre otros.

“La mejora de la rentabilidad se ha apoyado en su mayor parte en una mayor actividad, préstamos y servicios, imprescindible para explicar la mejora económica observada en España. La aportación de los ingresos por comisiones en esta mejora acumulada de la rentabilidad ha sido marginal”, defiende el protavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), José Luis Martínez Campuzano, en un reciente análisis sobre los ingresos por comisiones del sector.

El conjunto de las entidades asociadas a la AEB, entre las que están el Santander, BBVA, el Sabadell y Bankinter, han mejorado su rentabilidad conjunta entre 2013 y 2017 del 0,4% al 0,6% de los activos. A ello, según cifras de la patronal, han contribuido sobre todo el margen de intereses (+0,32 puntos porcentuales) y las menores necesidades de provisiones (+0,21 puntos), mientras que el cobro de comisiones solo habría aportado 0,04 puntos.

Lo cierto es que entre 2013 y 2016 la facturación por comisiones se mantuvo prácicamente estancada y fue el año pasado cuando se disparó. Solo las ocho entidades cotizadas en Bolsa –Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell, Bankinter, Unicaja y Liberbak– generaron en tasas 8.839 millones de euros, un 11% más que en 2016.

“El peso de los ingresos por comisiones sobre el total de ingresos de los bancos españoles está por debajo de la media europea, y muy por debajo de los niveles de sus pares en los principales países de la zona euro”, compara Campuzano.

El modelo de banca comercial minorista ha hecho que el 70% de los ingresos de los bancos españoles proceda del margen de intermendiación, esto es, de la diferencia entre lo que cobran por el crédito y lo que pagan en depósitos, mientras que la media europea está por debajo del 60%, pues en otros países hay una mayor presencia de banca de inversión y mayorista.

Esto, junto con la elevada competencia del mercado español, explicaría también que los ingresos por comisiones sean menos representantivos en el caso español. Si aquí suponen el 25% de los ingresos totales de la banca, la media europea supera el 30% y alcanza el 35% en el caso de las entidades alemanas, francesas e italianas.

Esto, pese a las diferencias de modelo de negocio de un país a otro, abre sin duda la puerta a que las comisiones sigan ganando peso en las cuentas de la banca española.

Tanto el Banco de España como el BCE no dejan de reiterar a las entidades que el cobro por servicios debe ser una vía para mejorar la rentabilidad ante un contexto de tipos bajos prolongados. El propio sector admite que este tipo de ingresos permite diversificar las fuentes de negocio y reducir la exposición a los tipos de interés.

“Depende de la estructura de costes e ingresos y también de la política comercial de cada banco su decisión final sobre el precio de los servicios financieros que proporciona. Y todo ello bajo un escenario de transparencia y elevada competencia como el existente en los bancos españoles”, matiza la AEB.



  • Ver original en Diario ABC
  • Publicado el lunes mayo 21, 2018
  • Noticia local de España


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