Mamás: 4 lecciones de oro de finanzas personales - deGerencia.com
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Mamás: 4 lecciones de oro de finanzas personales

A mi edad, mi mamá ya tenía esposo, tres hijos y una casa grande con patio (propia, por supuesto). En mi niñez, e incluso hasta hace unos pocos años, nunca dimensioné realmente todo el dinero que tuvo que ganar, ahorrar, invertir e incluso pedir prestado para sacar adelante un hogar, su trabajo, la educación de sus hijos, ir muchos fines de semana a nadar y hasta comprar un florerito coqueto para decorar el comedor.

Aunque definitivamente su generación y la nuestra vivieron circunstancias muy diferentes, no puedo evitar pensar ¿cómo rayos le hizo en el pasado, e incluso ahora, para seguir haciendo rendir al máximo cada centavo que llega a sus manitas? Hoy más que nunca soy consciente de la magia que hizo con el dinero y de las grandes lecciones que me ha dejado a nivel de finanzas personales. ¡Y vaya que han sido muchas luego de 30 años de ser maestra y más del doble de ser una mamá incomparable!

En este Día de las Madres, en +Dinero queremos expresar nuestro enorme reconocimiento y gratitud a todas las mamás que sin tener acceso a internet, blogs de finanzas y los recursos con los que contamos hoy, nos han dado valiosas lecciones sobre la administración de la riqueza. Porque fuera en cantidad suficiente, modesta e incluso escasa, las mamás han sido y serán grandes administradoras de las que hay mucho que aprender.

Estas son 4 lecciones de la consentida de la casa que resultan muy inspiradoras porque las predican con el ejemplo y porque los resultados generalmente son muy buenos:

Si no tienes el dinero completo, no lo compres
Esta es una de las frases más célebres de las madres de familia. Su consejo es reunir poco a poco el dinero y, una vez que has reunido todo el necesario, comprar aquello que quieres. Eso de comprar un celular, ropa o artículos similares a seis o 12 meses e incluso más como que no les convence del todo.

Aunque dar el tarjetazo está justificado en ciertas circunstancias, debemos reconocer que no siempre es así. Firmar es fácil, pero no es igual pagar el acumulado de deudas a meses sin intereses que podemos llegar a acumular sin darnos cuenta.

En medio de la pandemia por Covid-19, muchos mexicanos dejaron de pagar sus tarjetas, tanto así que el Índice de Morosidad Ajustada (IMORA), que presenta la cartera vencida y la suma de doce meses de quitas y castigos en la cartera de crédito de los bancos, alcanzó su nivel más alto en los últimos 20 años.

Hay comida en la casa

Esto es motivo de burlas y memes que nos dan mucha risa, pero ¿les cuento algo? Reconozco que ese es mi gasto hormiga principal. En mi mente es el único regalo que me doy después de mucho trabajar, así que todavía me cuesta trabajo renunciar a todas esas ocasiones que se presentan para comprar comida fuera de casa.

Un día, hablando con mi mamá de cómo logró poner el piso a la casa o comprar los muebles, me dijo de forma muy natural: “Apretándome un poco el cinturón, no me compraba ropa, no íbamos a restaurantes y así fue por mucho tiempo”. ¡Auch! Eso no lo vi venir…

Mi “yo niña” no recuerda esos tiempos de escasez, me acuerdo más de las salidas de fin de semana. Tal vez por eso me niego a renunciar a ello, pero ¿saben qué? Cuando me di cuenta de que, en efecto, el dinero no se daba en los árboles hace 25 años, como tampoco sucede ahora, admiré mucho más esa capacidad de ahorro y de sacrificio que tienen muchas mamás (y papás también, claro) para construir un hogar, ¡y muchas cosas más! ¿A poco no?

Ten tu propio dinero

De niña, los Reyes Magos me dieron un nenuco y trastes para jugar a la casita, pero también una de las lecciones más valiosas de mi vida: genera tu propia fuente de ingresos para cuando seas grande.

No importaba si me casaba o no, si tenía hijos o no, lo recomendable era estudiar, trabajar y ser independiente en términos económicos. Y como mi reina maga, hubo muchas más por fortuna, pues de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la participación económica femenina ha aumentado en esta región desde la década de los 80, particularmente entre los grupos que van de 25 a 34 y de 35 a 44 años. ¡Enhorabuena!

Y, antes de que se me enojen los caballeros, quiero decirles que en este punto estamos incluidos todos los hijos e hijas que recibimos esa lección de nuestras madres y que, gracias a ello, salimos a dar lo mejor de nosotros al trabajo cada día.

Ahorra

En la actualidad el consejo de ahorrar puede parecer hasta un insulto, ¿cómo guardar algo con el sueldo que tengo? Los tiempos en los que vivimos son muy duros sin duda, pero el ahorro hoy más que nunca es un compromiso con nosotros mismos y nuestro futuro.

El ahorro no es para los ricos y no podemos cerrarnos a la posibilidad bajo ese argumento. La forma de empezar es teniendo claro cuánto ganas y en qué los destinas. Ordena esa información (hasta lo que gastas en chicles). Al final, resta a lo que ganas todo lo que gastas, eso te dará una idea de cuánto te queda para ahorrar o qué gastos puedes recortar para destinar incluso 10 pesos al cochinito. Anímate a empezar y sigue semana a semana hasta hacer de eso una costumbre.

La administración del dinero no es cosa de empresarios, es cosa de los que vivimos en la vida real y necesitamos lograr la mayor cantidad de metas con ello.

Gracias, mami por todo, gracias mamás por ser lo mejor del mundo



  • Ver original en Forbes Mexico
  • Publicado el martes junio 1, 2021


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